1 mar 2012

Planeta diamante



Astrónomos de un equipo internacional dieron a conocer el descubrimiento de un planeta de diamante. ¿Dónde? Aquí mismo, a unos años luz en la Vía Láctea. Veamos los detalles.
El relato del descubrimiento señala que primero fue detectado un púlsar —estrellas de unos 20 kilómetros de diámetro que emiten ondas de radio en periodos regulares; como un faro espacial—, que luego nombraron PSR J1719-1438. En principio, nada extraordinario. Sin embargo, ayudados por diversos radiotelescopios y una supercomputadora los científicos encontraron un patrón extraño en las señales del púlsar. Curiosos de conocer la razón, lograron concluir lo siguiente:
[…] aquello se debe a una atracción gravitacional ocasionada por un pequeño planeta que orbita el púlsar conformando un sistema [solar] binario.
Ambos, planeta y púlsar J1719-1438, son tan cercanos que es muy probable que el planeta haya perdido sus capas exteriores a causa de su acompañante, por lo que hoy es prácticamente una masa muy densa de carbono y algo de oxígeno.
Ahora bien, recordemos que el carbono bajo densidades normales es el grafito que usamos para escribir, pero con densidades altísimas transmuta a una estructura cristalina que conocemos como diamante. En palabras de los astrónomos:
La densidad implica que su material con seguridad es cristalino: es decir, una gran parte del planeta puede ser diamante.
El púlsar y su planeta se encuentran a unos 4 mil años luz de distancia, dentro de la constelación Serpens; más cercanos al centro de la galaxia que nuestro sistema solar. El planeta orbita el púlsar cada 2 horas y 10 minutos; tiene un diámetro de 60 mil kilómetros —5 veces más que la Tierra—, aunque más masa que la del propio Júpiter, lo que habla mucho de su composición y origen.
El universo recupera nuestra capacidad de asombro todos los días con noticias como esta, recordemos lo que Asimov decía con humildad:
No sólo no entendemos el universo, si alguien nos lo explicara, no sabríamos de qué está hablando.




Al estar compuesto por este material, el nuevo plantea debe ser muy estable y no cambiará en muchos miles de millones de años, por lo que seguirá en su lugar cuando el sol y la Tierra hayan desaparecido.

No se ha especulado sobre el aspecto externo que debe tener el planeta, aunque se dice que no debería ser un objeto muy brillante, ya que el diamante estaría concentrado en su interior.


Información extraída de:

Andrea Arranz Gutiérrez


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