Al presionar sobre los nudillos de un puño cerrado o
al entrelazar los dedos y estirar las palmas de la mano, las articulaciones
crujen con un característico y algo desagradable sonido.
¿Pero qué es exactamente lo que suena?
Veamos primero algo acerca de las articulaciones.
Las que más fácilmente crujen son las que consisten en dos huesos unidos entre
sí por superficies cartilaginosas, envueltas por una
cápsula de fluido sinovial.
Se trata de una sustancia lubricante, que también
sirve como fuente de nutrientes para las células cartilaginosas, y que contiene
gases (oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono) disueltos.
Al crujir los dedos de las manos, se estira la
cápsula de unión, pero el fluido no puede dilatarse a menos que la presión en
el interior de la cápsula descienda. Entonces los gases disueltos pueden
escapar del fluido sinovial, incrementando el volumen y la movilidad de la
articulación.
Cuando la articulación recupera su posición, las
burbujas de gases estallan produciendo el crujido. Pero no es la única causa,
los tendones y ligamentos también juegan su papel.
Los tendones deben extenderse sobre la articulación
para permitir el movimiento, así que también suenan cuando el tendón recupera
su posición original.
Neyliere Beato

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