Un equipo de
astrónomos de la Universidad de Texas (Estados Unidos) han encontrado los
mayores agujeros negros descubiertos hasta la fecha. Se trata de dos
«monstruos» diez mil millones más grandes que el Sol.
El equipo que ha llevado a cabo la investigación, publicada en
la revista 'Nature', ha logrado medir las masas de estos agujeros negros
«mediante la combinación de observaciones de las estrellas de rápido
movimiento» con los telescopios del observatorio Keck (Hawaii) y el
observatorio de la Universidad de Texas. Según ha explicado el astrofísico Karl
Gebhardt, estos agujeros negros se encuentran en el centro de sendas galaxias a
300 millones de años luz de la Tierra y, a pesar de que ya han sido estudiados
desde hace tiempo «no se esperaban las dimensiones que ahora han calculado». Además,
Gebhardt ha indicado que «se vuelven cada vez más grandes». En este sentido, ha
especulado con la posibilidad de que puedan ser los restos oscuros de algunas
galaxias muy brillantes, llamados quásares, que poblaron los inicios del
universo. «En los inicios del universo había un montón de quásares o núcleos de
galaxias activas y algunas teorías apuntan a que tenían agujeros negros tan
grandes como los que ahora se han hallado» pues, según ha apuntado,
eran «galaxias muy masivas».
Sin embargo, el experto se pregunta que, si eran tan masivas, ¿dónde se encuentran hoy?. Gebhardt ha destacado que «estos dos nuevos súper agujeros negros son similares en masa a los quásares jóvenes, y pueden ser el eslabón perdido entre los quásares y los agujeros negros supermasivo que se ven hoy en día». Los agujeros negros son densas concentraciones de materia que producen fuertes campos gravitatorios a los que ni siquiera la luz puede escapar. Mientras que las explosiones de estrellas pueden dejar atrás un agujero negro de masa semejante a la de dicha estrella, un agujero negro supermasivo ha crecido de la fusión con otros agujeros negros o mediante la captura de un gran número de estrellas y enormes cantidades de gas
Sin embargo, el experto se pregunta que, si eran tan masivas, ¿dónde se encuentran hoy?. Gebhardt ha destacado que «estos dos nuevos súper agujeros negros son similares en masa a los quásares jóvenes, y pueden ser el eslabón perdido entre los quásares y los agujeros negros supermasivo que se ven hoy en día». Los agujeros negros son densas concentraciones de materia que producen fuertes campos gravitatorios a los que ni siquiera la luz puede escapar. Mientras que las explosiones de estrellas pueden dejar atrás un agujero negro de masa semejante a la de dicha estrella, un agujero negro supermasivo ha crecido de la fusión con otros agujeros negros o mediante la captura de un gran número de estrellas y enormes cantidades de gas
Imagen que muestra el gran
tamaño del agujero negro.
Intentan
recrear un agujero negro!
Un grupo
de físicos teórios tiene previsto crear agujeros negros, esas regiones del espacio
donde la gravedad es tan fuerte que nada puede escapar a su atracción. Pero
estos fenómenos sólo existirán en los circuitos regidos por BlackMax, el
simulador en el que se quieren poner a prueba las teorías sobre la creación y
evaporación de los agujeros negros.
El programa informático podrá recrear, por ejemplo, el comportamiento de
estos agujeros negros que aparezcan en el LHC de Ginebra.
Los responsables de la prueba
creen que la aparición de microagujeros negros entre las colisiones del LHC
servirá para comprender la conexión entre la gravedad y la mecánica cuántica.
Si fuese así, se lograría superar las contradicciones que impiden conciliar dos
grandes hitos de la física del siglo pasado: la Mecánica Cuántica y la Teoría
de la Relatividad General de Einstein.
Edwin J. Luzarraga
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